El clavo de oro en Getxo

En 2005, acompañado del historiador y amigo berangotarra, Alberto Díez de Tubillexa, visitamos al catedrático de la UPV, Xabier Orue-Etxebarria, en su puesto de trabajo. El objetivo era que me identificase un fósil que había localizado en Villabasil (Burgos) y que a mí, modesto aficionado a la Paleontología, se me antojaba interesante. Recuerdo que hablamos más de txakolí que de fósiles, pero la piedra en cuestión parecía ser un trozo de la extremidad de un reptil. Ahí quedó el fugaz encuentro.

 Desde 1977, el citado catedrático de Ciencia y Tecnología se ha dedicado a estudiar los microorganismos que aparecen fosilizados en los estratos de la costa entre Sopelana y Punta Galea. Unos años más tarde, en 1983, publicó en la revista Kobie-nº 13 (editada por la DFB) el artículo de título: “Foraminíferos Planctónicos del Paleógeno del Sinclinorio de Bizkaia”.

Seguro que sus descubrimientos no tenían parangón con los de otros lugares del mundo, comparando con sedimentos del mismo periodo, Orue-Etxebarria aprovechó el Congreso de Geología del año 2006, celebrado en el Euskalduna de Bilbao, y llevó de “excursión cultural” a una  gran parte de los 200 investigadores participantes en la Convención. ¿A dónde? A los acantilados de Gorrondatxe, en Azkorri. Allí, los expedicionarios pudieron darse cuenta que estaban en un auténtico estratotipo, ya que reunía las siguientes condiciones:

* yacimiento de fósiles, abundante en cantidad y de muchos grupos diferentes.

* bien conservados.

* sin plegamientos, ni fallas en el estrato.

* lugar accesible para cualquier investigador, sin necesidad de permisos especiales.

 ¿En qué radica la importancia de esas piedras? Esas rocas de origen sedimentario constituían el fondo marino hace 48,6 millones de años, en unas aguas de unos 1000 m. de profundidad.

 ¿Y qué sucedió en La Tierra en ese momento? Los científicos lo conocen como el límite Ypresiense-Luteciense, momento en el que se desarrollan de una forma inusitada los foraminíferos planctónicos(1). En el estratotipo de Azkorri se han localizado un centenar de especies. Hace 45 millones de años  el empuje de la placa tectónica africana fue tan fuerte que elevó la placa euroasiática, levantando no sólo los terrenos que hoy forman Euskal Herria, sino también los Pirineos y los Alpes.

 Por fin, en febrero de 2012, en el acantilado de Gorrondatxe-Azkorri. Xabier Orue-Etxebarria y el alcalde de Getxo, Imanol Landa, colocaron el “clavo de oro” que acredita a este lugar como de máximo interés mundial para estudiar cómo fue la vida en aquellas profundas aguas. El galardón fur otorgado por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas.

 Seguro que AJANE nos llevará a visitar este lugar tan emblemático de nuestro municipio.

NOTA.- Publicado en el nº 5 de "AJANEn ahotsa - La Voz de AJANE", la revista anual d los mayores de Algorta-Getxo.

Sobre Iñaki Fernández Arriaga

Socio fundador de A.LA.CÓ., la primera asociación de Laborales de Córdoba.

Socio fundador de Aulacor, la asociación nacida del acuerdo entre responsables de A.LA.CÓ. y Ulacor.

Administrador de la web oficial de Aulacor hasta que fue injustamente expulsado y sin derecho a defensa.

Administrdor de esta web de PARANINFO.

Miembro del Consejo de Redacción de la revista PARANINFO.

Coordinador del libro "RECUERDOS DE LA UNI"

1 comentario

  1. Foto de Iñaki Fernández Arriaga
    Iñaki Fernández Arriaga

    En Getxo también tenemos un 'clavo dorado' que muestra la importancia mundial de su costa desde el punto de vista geológico.

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