Victoria cruziana (Amadeo Otero)

Otros nombres por la que también se la conoce son: El irupe, irupé, yrup? , victoria o yacaré yrupe.
 
Desde hace 8 años, cada verano, en los jardines de la Fundación Sales de Vigo, disfrutamos viendo florecer el nenúfar gigante. Dicho nenúfar gigante, llegó a Vigo gracias a la colaboración con el jardín botánico  Kew Gardens, de Londres, y de la mano de Carlos Magdalena (el Mesías de las plantas).
 
La floración es continua, quiero decir con esto, que durante su vida fértil anual, le nacen varias flores; ahora va por la octava. Y su floración es también característica. Por la noche nace de color blanco, género femenino.
 
La flor tiene hasta un centenar de pétalos de forma redondeada, con una distintiva fragancia semejante a la de la piña. Una reacción termoquímica eleva la temperatura de la flor hasta 20 °C más allá de la temperatura ambiente, para colaborar con la difusión del aroma, que atrae a coleópteros, que quedan atrapados cuando la flor se cierra cerca del amanecer. El cierre demora alrededor de 20 minutos. Durante esta primera noche la flor posee sólo el aparato reproductor femenino, listo para recibir el polen transportado por los insectos polinizadores. Durante el segundo día desarrolla estambres, que recubren de polen a los insectos atrapados. Liberados al atardecer de la segunda noche, estos fertilizarán otra flor de este modo. Esta segunda noche la flor se vuelve perceptiblemente rosada en color. La autopolinización es posible, aunque más rara. Al amanecer del tercer día, la flor se cerrará y sumergirá. El fruto madura en inmersión; es una baya globosa, de color parduzco, cubierta de espinas, que contiene numerosas semillas de forma oval, negruzcas o verdosas.
 
Tradición:
Victoria Cruziana (Yrupe) tiene leyendas guaraníes, donde la describen y exponen la fuerza y belleza de su flor. A continuación se exponen dos leyendas.
En las orillas del río Paraná, vivía el cacique Ruichá Tacú, que gobernaba una tribu de hombres donde sobresalía uno: Pytá, quien estaba enamorado de Morotí, la hija de Ruichá Tacú. Pytá y Morotí, se amaban, pero siempre obstaculizaban su amor. Un día, Morotí paseaba con sus amigas cerca del río Paraná y presumió el amor que Pytá sentía por ella, lanzó su brazalete de oro al fondo del río y le dijo a sus amigas que, Pytá iba a recogerlo pues la amaba tanto que haría cualquier cosa por ella. Era muy peligrosa la porpuesta de Morotí a Pytá, pues el río era muy bravo, sin embargo, ella dijo que Pytá era el mejor nadador. Llamó desesperada a su enamorado Pytá, diciéndole que se había caído su brazalete al río y que quería que lo recogiese. Con su inmenso amor, Pytá se tiró al río y nunca más salió, Morotí, impacientada, mandó a llamar al brujo para que le diga que había pasado. El brujo observó el río y dijo que Pytá estaba bien, pero que ahora estaba en el fondo de los mares con  I-Cuña-Payé, quien era la hechicera de los ríos, ella se había enamorado de él y le había prometido todas sus riquezas a cambio que se quede con ella, a lo que Pytá había accedido.
 
Irritada, Morotî se lanzó a los ríos y logró salvarlo de las garras de I-Cuña-Payé, y al emerger a la superficie, salieron en forma de una hermosa flor de pétalos rojos y blancos, que así transformados, ofrecen su amor y belleza a todo el mundo.
 
Hace tiempo, existió una joven india cuya belleza dejaba extasiados a quienes la observaban. Por eso la llamaron jasy Ratá, que en guaraní quiere decir “estrella“. Vivía a orillas de la vasta laguna del yberá, que significa “aguas brillantes”.
 
Jasy Ratá desde niña y noche tras noche, escapaba a hurtadillas de su choza para dejarse acariciar por los plateados rayos de la Luna que ejercía sobre ella una incontenible atracción. Seducción que, con el tiempo, se transformó en amor intenso y desesperado.
 
La joven sentía que el satélite tenía un sentimiento recíproco hacia ella y que, como prueba de su afecto, le obsequiaba cada noche la calidez de su luz. No había consuelo para ella cuando su enamorado faltaba a la cita o permanecía oculto tras las nubes y sólo se alegraba al volver a verlo.
 
Una noche escuchó el murmullo de los árboles sacudidos por el viento y creyó que era la voz de la Luna que la estaba llamando. Intentó entonces alcanzarla. Se trepó a la copa del árbol más alto pero fue inútil. Así fue como se echó a andar con sus pies descalzos siguiendo la trayectoria del amado inalcanzable. Atravesó selvas y llanuras hasta llegar a las montañas. Escaló hasta la cima más elevada dirigiendo sus manos para alcanzar su sueño. Pero su esfuerzo resultó en vano.
 
Y así regresó Jasy Ratá, con sus pies llagados por los escarpados caminos y una tristeza infinita que invadía su alma. Al llegar a la laguna sumergió sus pies heridos para calmar el dolor y descubrió extasiada que había ocurrido un milagro.
 
Allí estaba, flotando sobre el calmo espejo de las aguas, su amado junto al hermoso rostro de Jasy Ratá. La joven no vaciló. Se arrojó confiada para unirse al señor de sus sueños. En su enceguecida pasión confundió el reflejo con la realidad misma. Y su cuerpo adolescente se perdió en las tibias aguas.
 
Al día siguiente, la laguna toda se encontraba vestida de unas misteriosas plantas, de verdes hojas redondas y una fantástica flor, blanca y brillante, en cuyo centro palpitaban hilos de sangre roja como la sangre que había brotado de los pies heridos de Yasí Ratá.
 
Los guaraníes llamaron a esta extraña flor Yrupé, que significa ‘plato que lleva el agua’ y supieron que Tupá, su dios, compadecido por el desesperado amor de Jasy Ratá, la había transformado en aquella planta con forma de disco lunar, que cada noche cierra sus pétalos sobre las heridas, para abrirlos nuevamente al aparecer la Luna en el horizonte.

1 comentario

  1. Foto de Amadeo Otero Fernández
    Amadeo Otero Fernández

    Ya conocéis mi afición por las flores y plantas -además de la Pintura- y en esta ocasión os dejo un pequeño resumen sobre la Victoria Cruziana o nenúfar.

    https://www.facebook.com/amadeo.oterofernandez

Deja un comentario

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia con el sitio web. Al continuar con la navegación consideramos que acepta su uso.